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viernes, 28 de marzo de 2014

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HERNIA DISCAL LUMBAR


Es una lesión producida por la degeneración del disco intervertebral y la salida total o parcial del núcleo pulposo a través del anillo fibroso.

Las vértebras que forman la columna vertebral se encuentran protegidas y amortiguadas por pequeños y esponjosos discos. Cuando éstos están en buenas condiciones sólo actúan como un medio de amortiguación manteniendo además la flexibilidad de la columna.






Sin embargo, cuando por alguna razón un disco se daña cabe la posibilidad que se abulte o hasta se rompa, configurando así una hernia de disco, hernia discal o disco desgarrado.

La hernia de disco puede ubicarse en cualquier zona de la columna vertebral, pero la mayoría de las veces afecta la zona baja de la espalda denominada columna lumbar.

Existen también, hernias que se producen en el cuello, siendo menos frecuentes en la parte superior de la espalda.

Nos centraremos entonces en la más común que se ubica en la parte baja de la espalda, que puede tener varias causas que la originan, como por ejemplo el desgaste del disco que se produce con el paso de los años ya que éstos se resecan y dejan de ser flexibles.

También, una lesión en la columna vertebral podría causar pequeños desgarros o grietas en la capa externa dura del disco.

Cuando esto sucede, el gel que se encuentra dentro del disco puede ser forzado a salir a través de los desgarros o de las grietas de la capa externa del disco, haciendo que el disco se abulte, se rompa o se fragmente en partes.

Entre los síntomas más comunes se encuentran el dolor, debilidad y entumecimiento de la zona de los glúteos y en el área inferior de las piernas, conocido comúnmente como ciática.

En cambio, si no existe ningún disco herniado es factible que sólo se trate de un dolor de espalda que pasará en unos días.

Para realizar un diagnóstico de hernia de disco el médico le realizará al paciente ciertas preguntas acerca de sus síntomas además de examinarlo. En ocasiones el profesional puede requerir que el paciente se realice algunos estudios como una resonancia magnética o tomografía computada para confirmar la existencia de la hernia de disco y además descartar otros problemas.

Generalmente los síntomas de la hernia de disco mejoran en algunas semanas o meses y para una ayuda a esa recuperación pueden tomarse ciertas medidas como:



• Hacer reposo cuando el dolor es intenso, pero no abusar ya que mucho tiempo de inactividad puede debilitar los músculos haciendo que el problema se agrave.

• Utilizar una almohadilla térmica o darse una ducha tibia de unos 20 minutos cada 2 o 3 horas.

• Realizar ejercicios especiales que el médico o fisioterapeuta pueden sugerir, para mantener los músculos de la espalda fuertes pueden ser alternativas perfectas.

El médico puede además, recetar algún tipo de medicamento para tratar los síntomas de la hernia de disco, que no la curarán pero disminuirán el dolor.

En la mayoría de los casos la hernia de disco sana por sí sola con el tiempo. Puede llevar de un mes hasta 6 meses y es poco probable que se necesite una cirugía.

Cuando la espalda se lesiona existen mayores posibilidades de tener problemas en esa área en el futuro, por ello deberán tomarse algunos recaudos como:

• Proteger la espalda cuando se van a levantar objetos.
                         
• Mantener siempre una buena postura tanto al estar de pie como al caminar, permaneciendo con los hombros bajos, hacia atrás y manteniendo el abdomen hacia adentro
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• Realizar ejercicio de forma habitual.


• Mantenerse en un peso saludable. 



Asimismo, es esencial no forzar la columna y en caso de dolores frecuentes consultar al especialista para evitar daños mayores o que con el tiempo requiera de una cirugía.

Síntomas de una hernia discal

La clínica inicial de la hernia discal puede ser lumbalgia (dolor en zona lumbar) y dolor a la percusión, junto con contractura de los músculos adyacentes a la columna; además, es típico que este dolor aumente con la flexión de la columna y al estar de pie, y suele mejorar al acostarse. 



Es habitual también que el dolor se irradie al miembro inferior (lo que se llama ciática) siguiendo el recorrido de la raíz que está siendo comprimida. El dolor se reproduce típicamente con maniobras exploratorias: 


• La maniobra de Lasègue: elevación pasiva de la pierna extendida con el paciente tumbado boca arriba, y es positiva si aparece dolor con una angulación menor a 60 grados. 


• La maniobra de Bragard: es igual que la de Lasègue, pero además con dorsiflexión realizada por movilización del pie por el explorador. 


Ambas maniobras estiran fundamentalmente las raíces L5 y S1, es decir, la zona más típica de hernia discal lumbar.

Sin embargo para L2 a L4 son:

• Lasègue invertido: elevación de la pierna recta invertida, con el paciente tumbado boca abajo. 


• Lasègue cruzado: la elevación de una pierna produce dolor en la otra (en ese lado es en el que está la lesión).






CASO


Paciente de 40 años que sufre hace meses de dolor lumbar, sobre todo cuando trabaja (es conductor de autobús) lleva más de un mes de baja. Le han hecho una resonancia magnética, y hay hernias discales en L3-L4 y L5-S1. El dolor hay días que le baja por toda la pierna, pero no siempre, y además varia la pierna. También dolor en zona glútea, aunque también refiere algunas veces algún dolor como de agujetas en cuádriceps. Tiene lordosis lumbar que no corrige en flexión de tronco. Espalda reta y aspecto fuerte.


TRATAMIENTO DE FISIOTERAPIA (RESPUESTA AL CASO)

OBJETIVOS DE TRATAMIENTO

Relajar al paciente.

Mejorar circulación.

Disminuir dolor.

Disminuir inflamación.

Disminuir espasmos musculares.

Mantener o mejorar fuerza muscular.

Aumentar arco de movimiento.

Prevenir o corregir deformidades.

Enseñar higiene de columna.





PLAN DE TRATAMIENTO

Ejercicios respiratorios.

Crioterapia.

Tens.

Hidroterapia.

Ultrasonido según lo indique el médico.

Técnica miofacial.

Rutina de William.

Rutina de Mackenzie.

Higiene de columna.



TRATAMIENTO DE TERAPIA OCUPACIONAL

OBJETIVOS DE TERAPIA OCUPACIONAL

Relajar al paciente y mejorar autoestima.

Normalizar sensibilidad.

Mantener o mejorar arco de movimiento funcional para realizar la de ambulación y actividades de la vida diaria.

Impulsar la independencia en las actividades de la vida diaria.

Integrar al paciente en grupos de trabajo que compartan la misma enfermedad.

Incorporar al paciente a las actividades instrumentadas.

Mejorar el equilibrio y postura en las actividades de la vida diaria, de ambulación y escaleras.

Reeducar al paciente en la marcha y escaleras.

PLAN DE TRATAMIENTO

Técnicas de relajación.

Utilización de diferentes texturas, hacer figuras con talco en el piso para mejorar la sensibilidad.

Aumentar arcos de movimiento con actividades recreativas y esparcimiento con pelotas, conos, material de ensamble, etc.

Realizar manualidades en grupo.

Facilitar la utilización de aparatos y electrodomésticos adaptándolos a las necesidades.

Realizar las AVD manteniendo posturas adecuadas.

Huellas en el piso, caminatas al aire libre para mejorar postura y equilibrio, marcha y escalera.



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